miércoles, 27 de febrero de 2013

La posición correcta


En el Hotel


No sé bien  si todavía he encontrado el camino. Las palabras que me indican lo que quiero decir. No sé tampoco si he encontrado la correcta posición en mi sofá. A  veces uno puede emplear toda su vida y no encontrarla.
Mis gustos por así decirlo, son más del coyote que del correcaminos
Prefiero los Stones a los Beatles, el paracetamol al Ibuprofeno, saltar  a bailar.
A veces también me gustaría ir armado. Dormir en una pensión con una pistola y un Nuevo Testamento atado a la mesilla. ¿gustos de hombres? No estoy muy seguro.
Me gusta escuchar a los demás, aunque a veces salga mi vena monologuista. No es que me pasen cosas extraordinarias, no os vayáis creer. Pero tengo una gran capacidad para soñar y lo que mis analistas consideran una mente inquieta y un alma obscena por vivir cada segundo.
Un simple viaje en el metro, tocar el viento, un anuncio publicitario, la entrada en una pastelería me suelen poner de un humor excelente.
No tanto el claxon de los coches, los contenedores de vidrios al ser vaciados o esa gente que confunde el Facebook con el muro de las lamentaciones.
¡! He estado demasiados años en mi mundo para sumarme ahora a una red social¡!
Supongo que la fantasía, eso tan extraño, viene de ahí, de ese viaje alrededor de uno mismo. Escribo hace años porque es una forma de escaquearme de las obligaciones, de desobedecer, de ser rebelde. Con los mapas tengo la misma sensación de forajido.Y no digamos con los días de lluvia. Bajo el cielo protector de un paraguas me siento el rey de la creación.
No me importa reconocer que los libros me han alegrado la vida y me han dado un sentido de la orientación prodigioso en esas cosas que se tienen por difícil.
Gracias por vuestra atención y no olvidéis mirar esta noche al lado de vuestra cama por si podéis ver algún rostro conocido.

Saludos