viernes, 12 de abril de 2013

Días de lluvia



Dicen que la tristeza crea los días lluviosos, que las gotas de agua al caer son todas esas lágrimas acumuladas en los corazones. Todas esas nubes que ves en el cielo, representan a cada uno de esos locos pensamientos que nunca se dicen y que al impactar entre ellos la esperanza se escapa en forma de rayo. Por eso cuando te mojas con la lluvia puedes sentir todos esos sentimientos resbalando por tu piel y al entrar en tu ser se contagia en forma de tristeza. Los que resisten, son capaces de sentir esa tristeza como algo renovador, les ayuda a contemplar cada una de esas lágrimas como el dolor olvidado.
Encontrar todo esto en un día de lluvia es observar hacia dentro. Las palabras son fáciles de unir pero los sentimientos siempre son difíciles de expresar, eres afortunado si encuentras alguien en quien poder depositar ambos, alguien que transforme la lluvia en prados verdes, que te acompañe hacia el oasis del desierto y que ponga alas a tu corazón. Porque la lluvia va y viene, en cambio los sentimientos perduran, las alegrías  los deseos, los anhelos, todo se funde, todo es sol y lluvia, todo es necesidad y temor.