martes, 16 de abril de 2013

No soy de pijama



Nunca me han invitado a una pijama party. Será que ya no se llevan. Lo dudo. Y quiero protestar por su olvido. Así que ando dándole vueltas en convocar la Xteve Pijama Party. Ya tengo una lista de invitados apuntada en mi Moleskine,  y estoy mezclando gente de renombre con otr@s a los que simplemente me apetece ver en traje de noche (gorro y pompón opcional). Necesito patrocinadores.
Los detallistas no os agobieis, el  dress code no impide llevar otros complementos: gafas de lectura, libro de mesilla (electrónico si se prefiere), zapatillas...Y si es en casa ajena, algo habrá que llevar para quedar bien ( una botella de Jack Daniel´s puede darte un toque meditabundo a lo Keith Richards).
Aunque he vivido épocas confundido, definitivamente creo que no soy un hombre de pijama. Aunque de niño mis pijamas fabricaban bolitas, miles de bolitas. Guardo en mi armario algún pijama que otro, porque a pesar de todo, un buen pijama te defiende del mundo ¿verdad?.

Me gustaría tener alguno con las iniciales bordadas, de colores oscuros y ancho. En verano con una camiseta de canalé de jubilado napolitano, y en invierno con camisa de pijama con botones nacarados que me sirvan de asidero ante pesadillas y malos pensamientos. Porque tendréis que reconocer que pocas situaciones hay mas sensuales que una mujer con la camisa de tu pijama en una mañana lluviosa de domingo.
Otra cosa es la guerra de almohadas. Para mí las camas no están hechas para saltar. Asaltarlas siempre fue mas elegante.

Saludos