domingo, 7 de abril de 2013

Pensar como niños

Donde viven los Monstruos


¿Cuándo fue la última vez que os llamaron "infantiles"? Para los niños como yo que nos llamen "infantiles" es una cosa frecuente.Cada vez que hacemos un pedido irracional, mostramos un comportamiento irresponsable o manifestamos cualquier otro rasgo, nos dicen que somos infantiles, y esto realmente me molesta.Veamos estos sucesos: Imperialismo y colonización, guerras mundiales,etcétera. Preguntaros:  ¿Quiénes son los responsables? Los adultos.

¿Qué hemos hecho nosotros los niños? Bueno,  Charlie Simpson ayudó a recaudar 120.000 libras para Haití en su pequeña bicicleta. Así que, como demuestra este ejemplo, la edad es irrelevante. Los rasgos a los que hace referencia la palabra "infantil" son tan frecuentes en adultos que deberíamos eliminar esta palabra discriminatoria a la hora de criticar comportamientos asociados con la irresponsabilidad y la irracionalidad.

Por otro lado, ¿quién dice que ciertos tipos de pensamiento irracional no son exactamente lo que necesita el mundo? Puede ser que los adultos hayan tenido grandes planes, pero no los llevaron adelante porque pensaron: "Eso es imposible", o "eso es muy costoso", o "eso no me beneficiará". Para bien o para mal, los niños no tenemos tantos impedimentos a la hora de pensar en razones por las cuales no hacer algo. Los niños pueden estar llenos de sueños inspiradores y pensamientos esperanzadores, como mi deseo de que nadie pase hambre o que todo fuera gratis, como una utopía. ¿Cuántos de vosotros tenéis esos sueños y creen en las posibilidades? A veces el conocimiento de la historia y de los fracasos pasados de los ideales utópicos pueden ser una carga porque se sabe que si todo fuese gratis, los alimentos se agotarían, y la escasez llevaría al caos. Por otro lado, los niños aún soñamos con la perfección. Y eso es algo bueno, porque para poder hacer algo realidad, primero debemos soñarlo.

De todas formas, nuestro audaz poder de imaginación ayuda a extender los límites de lo posible.
Los niños no piensan en las limitaciones de cuán difícil puede ser realizar alguna cosa. Creo que los adultos deberían empezar a aprender de los niños.
Aunque el aprendizaje entre adultos y niños debería ser recíproco. Lamentablemente, la realidad es un poco distinta, y tiene mucho que ver con la confianza, o la falta de ella.
Ahora, si uno desconfía de alguien le pone límites, ¿no es cierto?Los adultos parecen tener una actitud restrictiva hacia los niños, desde cada "no hagas aquello", "no hagas esto" La historia nos señala que los regímenes se tornan opresivos cuando se ponen paranoicos por mantener el control.


Es decir, la población adulta debería aprender y tomar en cuenta los deseos de la población más joven.
Ahora, lo que es peor aún que las restricciones es que los adultos suelen subestimar la capacidad de los niños. Nos encantan los desafíos, pero cuando las expectativas son bajas, créanme, nos bajamos a su nivel.
Pero hay un problema con esta imagen perfecta de que los niños son tanto mejores que los adultos. Los niños crecen y serán adultos como vosotros. ¿Exactamente como vosotros? ¿En serio? La meta no es transformar a los niños en adultos como vosotros, sino en mejores adultos de los que vosotros habéis sido, Lo que podría ser un desafío considerando sus antecedentes; pero el mundo progresa porque las nuevas generaciones y las nuevas eras crecen, se desarrollan y se tornan mejores que las anteriores. Esta es la razón por la cual ya no estamos en la Edad de las caverna. No importa quiénes sean o qué hagan, es imprescindible crear oportunidades para los niños para que podamos crecer y sorprenderos.
Necesitais escuchar y aprender de los niños y confiar en nosotros y tener mayores expectativas. Deben escuchar hoy, porque nosotros somos los líderes de mañana, lo que quiere decir que nos ocuparemos de vosotros cuando estéis viejos y seniles. No, era broma. Seremos la próxima generación, los que llevarán este mundo adelante. Y en caso de que piensen que esto no les afecta, recuerden que existe la clonación, y que eso requiere pasar de nuevo por la infancia, en cuyo caso vosotros querréis ser escuchados al igual que nosotros. El mundo necesita oportunidades para nuevos líderes y nuevas ideas. Los niños necesitan oportunidades para liderar y tener éxito. ¿Estáis a la altura de este desafío?

Saludos