lunes, 1 de abril de 2013

Tu Perfume







Es un arma de seducción infalible. ¿Y si la fórmula estuviera en nuestro interior?

A lo largo de la Historia, el olor personal ha jugado un papel muy importante. Antes de que se inventase el lenguaje, nuestros ancestros se comunicaban mediante señales visuales, auditivas y olfativas. Sin embargo en las sociedades modernas, el perfume natural lo enmascaramos bajo nubes de desodorante y fragancias con aromas de inocencia o de sofisticación que consideramos más atractivos.

Los españoles utilizamos una media de once productos diferentes de cosmética a la semana, yo alguno más jejeje.No es de extrañar que la industria de las fragancias sea una de las más rentables del mundo.

Sin embargo, los fabricantes de perfumes podrían estar mirando en la dirección errónea, ya que la ciencia está descubriendo que las mejores esencias se esconden en nosotros mismos.

El cuerpo humano produce alrededor de 500 sustancias químicas diferentes que nuestro olfato es capaz de percibir. A través de ellas enviamos mensajes sobre nuestra disponibilidad sexual, nuestra salud, el tipo de alimentación que llevamos y nuestro estado de ánimo. La nariz de las mujeres es más sensible a estos mensajes que la de los hombres, ya que es capaz de detectar el aroma real de un varón incluso aunque se camufle bajo un desodorante o perfume.

Uno de los últimos hallazgos es que nuestro aroma corporal también daría información sobre nuestra forma de ser. Por ejemplo la dominancia y la subordinación. Las mujeres tienden a preferir el olor de hombres dominantes y se sienten más atraídas por ellos en la fase más fértil del ciclo menstrual.
Los hombres huelen la fertilidad de las mujeres y encuentran más atractivas a las que están ovulando. 

El futuro es la personalización. Pronto usaremos perfumes creados en función de nuestra biología.



¿A qué hueles tú?



Saludos.