domingo, 26 de mayo de 2013

La sonrisa del Lunes



Mi admiración y apoyo

Mi admiración y apoyo a los emprendedores de una manera u otra.
Esa idea puede salir en un segundo o tras varios días de reflexión. En la ducha, haciendo footing, paseando al perro o simplemente tumbado en el sofá. Lo importante,sea como sea, esa idea nace. Original o revolucionaria, divertida o transgresora,posible o imposible, pero es vuestra idea. La cuidas, la matizas, la haces crecer y crees en ella. Ahora es parte de tu vida, te acompaña a dondequiera que vas y es tu mejor aliada.
Decides luchar por ella y hacerla realidad. La presentas a familiares y amigos, quieres que guste y enamore, como te ha enamorado a ti.
La empiezas a construir, en buena compañía, a veces sol@, con ilusión y horas, muchas horas, de pensar, comentar en algún bar,compartiendo un café o una cerveza.
Aparecerán momentos duros, muy duros, pero eres consciente de que cada día sale el sol y como por arte de magia, lo habéis conseguido y que pase lo que pase nadie te podrá quitar los fantásticos momentos que has vivido por el camino. Por eso mi admiración por todos ellos.
Mi querido amigo David, que después de meses sin una visión clara ya tiene su empresa.


David y yo

Mi admirada Amelie, ¿de donde sacas las fuerzas y las sonrisas? Su nuevo negocio y su ilusión. Un tienda de productos gourmet de la tierra extremeña. "De Canela en Rama", pronto veréis una publicación mas detallada en mi blog. Os va a encantar, su olor y sabores os trasladarán a los amaneceres de las dehesas extremeñas.

De Canela en Rama


Ananda, que decir... Cruza el charco, como se suele decir, con la maleta llena de sueños y de papeles, que yo los he visto. Mi admiración por ella no tiene límites, siempre siempre he confiado en su potencial como profesional y como persona. Una persona muy especial para mi y con una fuerza que sería capaz de unir esos dos continentes que nos separan.

Ananda

Mi "último" café con Ananda

    Vosotros tenéis esa idea y la hacéis realidad porque creéis en ella.Gracias por hacernos ver que la vida puede ser mejor aun en malos momentos.

martes, 14 de mayo de 2013

Para los desesperanzados





Detrás de cada amor viene un nuevo amor. Indefectiblemente. Cuando terminas de comer un terrible chuletón es difícil que al momento tengas ganas de comerte un plato de tallarines, pero seguramente al otro día te los comerías con ganas. Hay momentos en la vida donde crees que todo terminó para ti en materia de amor. Eso nunca es cierto. Creer que nunca vas a querer a otra mujer como a la anterior es como pensar que nunca más vas a tener hambre. Ya sea con la misma persona en una nueva etapa o con otra, vas a volver a sentirte tan bien o mejor que antes.

“Nunca más voy a encontrar otra Verónica”, dijo Luis un día. Y tenía razón. Esa Verónica era única. No estaba clonada ni nada. Lo que no se puso a pensar era para qué quería encontrar otra igual si en realidad no tenía nada que no pudiera encontrar en otra. Claro… el amor nubla la vista y entorpece el buen funcionamiento del cerebro, lo que hace que veamos en la otra persona virtudes que no existen. Que con nadie vamos a hacer el amor como con ella. Mentira. Que nadie nos va a querer como nos quería ella. Mentira. (Gracias a Dios). Y así podríamos seguir con una lista interminable. Esto es importante tenerlo en cuenta no sólo para sentirnos mejor en caso de que el distanciamiento con nuestra novia sea irreversible sino también en los momentos en los que estamos intentando una reconciliación. Nos vamos a sentir más tranquilos y seguros si tenemos en cuenta que si las cosas no nos salen como queremos, no es la muerte de nadie. Y es más, tal vez ella esté perdiendo más que nosotros. Porque siempre viene otra. Las mujeres son como las olas. Siempre va a venir una mejor. Aunque por momentos el mar parezca tornarse más calmado. ¿Viste alguna vez un surfista tendido en la arena llorando porque esa ola que tan bien surfeó durante un rato, se desvaneció en la orilla? Seguro que no. Los surfistas agarramos de nuevo la tabla y volvemos a encarar el mar en busca de otra ola que muy probablemente será igual o mejor a la que se fue. Tal vez la tengamos que esperar un poco flotando, pero siempre llega. 





 A pesar de todo no podemos dejar de reconocer que nuestros mejores momentos los hemos vivido al lado de una mujer. Son realmente difíciles de entender pero nadie puede negar que son el ser más atractivo del planeta. No hay nada que atraiga más a un hombre que una mujer. Ni un paisaje, ni una comida, ni un coche, ni una casa, ni nada. Y eso es algo que no va a cambiar a pesar de que hayamos tenido con ellas experiencias negativas, angustias y desengaños. Es por eso que por más traumática que haya sido alguna relación o por mucho que nos haya dolido una ruptura, siempre vamos a volver a enamorarnos. Y por más que hayamos jurado y perjurado no volver a entregar nuestro corazón, vamos a volver a hacerlo. Y está bien que así sea. Porque si la mujer de tu vida aún no llegó, ya va a llegar. Esa que te acepta y te quiere como eres. Esa que quiera compartir todo contigo. Siempre llega. Y es ahí donde vas a entender un poco mejor por qué no se tuvo que dar con aquella otra. En ese momento vas a reírte de tu pasado. Te va a parecer muy pero que muy lejano todo el sufrimiento que sentiste en otra época. Si miras para atrás te vas a ver a ti mismo como si fueras otra persona. Y tal vez la mujer con la que compartirás el resto de tu vida sea esa ex novia que tan mal te lo ha hecho pasar hoy. Nadie puede saberlo. Claro que cuando esa mujer aparezca es más que importante que hayas aprendido a manejar ciertas situaciones sin cometer los errores del pasado. Porque a ella tampoco va a gustarle un tipo totalmente entregado, absolutamente transparente, que diga a cada rato “frases prohibidas”, que la tenga atada, que la persiga cuando la note distante o que no se quiera a sí mismo. Es muy probable que esa mujer en algún momento de tu noviazgo también “se confunda” o “necesite un tiempo”, pero cuando eso pase tu vas a recordar que las mujeres en algunas oportunidades necesitan esa libertad, que a veces la única jugada ganadora es no jugar, que para pensar está la mente y no el corazón, que hay que tener el quiero como en el truco, que su llanto es diferente al nuestro, que si sabe que estás muerto, es un error. Esa será la persona a tu medida. La que estabas esperando y la que de alguna manera estaba esperándote a ti. Te preguntarás: “¿Por qué no la conocí antes?” Y si lo razonas un poco te vas a dar cuenta de que en realidad todas las vivencias anteriores te sirvieron no sólo como experiencia sino para valorarla mucho más. Seguramente de aquí a un tiempo estarás parado de espaldas al altar de una iglesia, y al son de una maravillosa música se abrirán las puertas y la verás entrar caminando lentamente hacia ti, mas hermosa de lo que alguna vez podrías haberla imaginado. Como si fuera un sueño del que nunca quisieras despertar. En ese instante serás sin duda el hombre más feliz del universo. A partir de ese momento… bueno… creo que eso ya es otra historia.

lunes, 6 de mayo de 2013

La sonrisa del Lunes

Ya tengo disfraz para el estreno.Me ha quedado genial. Estoy impaciente.


El dolor que causan las palabras. Por Gerard Foz




Quiero dejaros a continuación, un poema de una persona de la que soy seguidor hace tiempo, Gerard Foz. En este caso nos habla del daño en las discusiones, el daño que podemos hacer con nuestras palabras, nuestros gestos y nuestro comportamiento.
Si alguna vez os ha pasado, os sentiréis identificados con el. A mi me ha pasado. Somos dueños de nuestros actos y tenemos que ser conscientes de las consecuencias de los mismo. Es la actitud madura, equilibrada. Si no nos responsabilizamos de nuestros actos, nuestra conducta no será la correcta y año tras año seguiremos estancados en la minoría de edad emocional. Con visión clara examinemos nuestros actos y asumamos las consecuencias. Cuando sea necesario, rectificaremos; cuando sea oportuno, corregiremos.
Uno de los trucos de la mente para no rectificar es el falso arrepentimiento que lo utilizamos como pretexto y como base para poder salvar nuestra imagen, nuestro yo idealizado. Este tipo de falso arrepentimiento no nos modifica, todo lo contrario; seguimos actuando incorrectamente y seguimos recurriendo al paño caliente del arrepentimiento. Eso siempre es mas fácil e inmaduro que ser realmente conscientes de la acción incorrecta y rectificar. El verdadero arrepentimiento es aquel que consiste en tomar lúcida consciencia del acto incorrecto y, en cuanto haya ocasión, modificar el proceder, y no seguir alimentando la acción incorrecta. Existe el derecho a la equivocación, al error, pero para aprender y rectificar y no para labrar falsos pretextos.



No evadir la responsabilidad ni escapar de nuestros actos. Es una actitud infantil e inmadura. Repito, hay que ser consciente, intrépido y maduro. Los pretextos, lo único que hacen es detener nuestra evolución interior y que son el resultado del ego incontrolado.
Lo que tengamos que cambiar de uno mismo, cambiémoslo. No sigamos arrastrando ese lado oscuro de nosotros, alimentándolo con pretextos y justificaciones incluso inverosímiles.

Leerlo y refelexionar, aquí os dejo el link a su blog, merece la pena seguirle.

http://gerardfoz.blogspot.com.es

Un abrazo y gracias de nuevo Gerad.


Soy como tu....
tengo las mismas penas que tu tienes
y siento las mismas cosas que tu sientes

Siento el mismo dolor
que tu
ante las palabras duras
y me duelen.
pero soy tolerante
y me callo
y cuando me callo
explota ese dolor
inundando mi esencia
y quitándome fuerzas.
como si una fuerza exterior
absorbiera mi vitalidad
dejándome vació ...sin nada.

Me has hecho daño
sin quererlo
soy consciente
me consta

Cuando vuelvas a enfadarte
porque alguien se mostró
ante tus ojos impertinente
piensa por un momento
si su impertinencia
no era simplemente candidez
y no esa estupidez mal sana
que algunos tienen
para otras personas.

En mi no hay maldad
ni tan solo una poca
hay genio y pasión
y si me enfado
si me ofendes
entonces me pierdo
me pierdo para no encontrarme
porque mi bondad muere
y me vuelvo fiero
y no me gusta sentirme enojado
porque por mucha razón que tenga
por muy equivocado que el otro pueda estar
si pierdo las formas al hablar
yo pierdo la verdad
y me vuelvo un necio.

Trilogía. 3 El nombre.



Con el trozo de ladrillo ella escribe su nombre en el respaldo del asiento y, cuando vuelve la cabeza, se aparta el flequillo con la mano y se da cuenta de que el la mira.
Ella se parece a él, si él hubiera sido chica, habría sido como aquella mujer. El se acerca a su asiento y coge el trozo de ladrillo.No sonríe, está muy concentrado escribiendo su nombre, junto al de ella, cuando termina deja el trozo de ladrillo sobre el asiento. El tren se detiene y ella se baja, el la sigue.
En el andén hay un chico que la abraza, la besa y le pasa la mano por la cintura. Se alejan y no puede evitar seguirlos. Ella se vuelve hacia el, es la primera vez que la ve sonreír.
El se marcha y vuelve a montar en el mismo vagón. En el asiento siguen sus nombres uno al lado del otro: El y ella. Con el trozo de ladrillo. los encierra en un corazón y escribe la fecha. Por primera vez en su vida, se siente satisfecho, reconciliado consigo mismo, capaz de dormir boca arriba, sonriente y sin recordar sus sueños.


Al día siguiente, ella volvió. trajo el coche y su maleta. Se quedó embrazada. Si es niño se llamará como el. Si es niña como el nombre que quedó grabado en el asiento del vagón con ese trozo de ladrillo.

Trilogía. 2 Ella.


Al entrar en el tren le ha sorprendido un empujón, leve y amistoso, no urgente y malencarado como cuando iba al trabajo. Ha visto por el rabillo del ojo como alguien mas , una chica,entraba allí.
Le gustaría saber si es guapa o al menos atractiva, si tiene la boca como ella: Un labio superior fino y casi inexistente y el inferior exuberante, dejando ver los dos incisivos. O si en cambio es como su hermana, una chica con la cara llena de pecas, dulce como un anuncio de magdalenas, que ha tenido que atravesarse el labio inferior con una argolla para parecer un poco mas mayor.
Pero no puede saberlo. No puede verle la cara porque la tapa un enorme flequillo que llega casi hasta su barbilla, que ni tan siquiera le deja ver el dibujo de su boca.
Por eso, aunque ella sea una amenaza para la soledad inmaculada que disfruta desde hace un tiempo, no se siente cohibido. Podría estar tan solo como siempre, pero solo el hecho de que esté ella allí, a apenas cuatro metros de distancia, hace que la perfección que había conseguido en su vida, se desmorone.
Ella siempre se lo decía: Siempre se te ha dado bien improvisar.
Debe asegurarse de que no es ella, de que nunca será ella, porque ella no va a  volver.
Salió de su vida sin un gesto de importancia. No, ella se ha ido del mismo modo que esta chica a entrado. Sin mirarle, haciéndole a un lado para tomar asiento, sin dejar que le vea la cara. Todo igual que lo hizo ella.
No lleva un libro, no parece estar escuchando música. Ella permanece con la cabeza agachada, evitando mirarle, así que aunque sea sólo para hacer algo con las manos mientras llega a su apeadero, saca una piedra roja, un trozo de ladrillo que habrá encontrado en el suelo, y se pone a hacer unas marcas en el asiento.

viernes, 3 de mayo de 2013

Trilogía. 1. La Marca




Hace una semana, arrastrando el zapato sobre una piedra roja, un trozo de ladrillo. Desde que ella cerró la puerta sin mirar atrás por última vez, él aguardaba esa señal para mantener una mínima esperanza, no hace mas que dejar señales, trazar pistas, absurdas muchas, él mismo lo sabe y lo reconoce aunque a penas le importe. Desde ese día en que no giró ella la cabeza para decirle un adiós que así hubiese sido un poco hasta luego, su sensación es la de haberse fracturado la superficie del mundo y que la grieta, cada vez mayor y más profunda, se hubiera tragado todo lo que está a su alrededor. Nada nuevo en tales situaciones por cierto. Siempre pretende subirse en el mismo vagón. Cuando el mundo viene de vuelta, él va de ida.
Su estación es siempre de partida, raramente de llegada. El duerme o finge dormir, hace compras gigantescas a primero de mes para reducir al mínimo sus salidas y contacto, no coge el teléfono, ve películas viejas que se sabe de memoria, se regodea aumentando el padecimiento del desamor para intentar ahuyentarlo.
Pretende él mismo ser una máquina, olvidar, automatizar sus gestos, anestesiarse. Nada nuevo, ya se ha dicho, en situaciones parecidas.
Ella, además de su vida, se llevó también su coche.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Ahora entiendo algunas cosas




Quiero compartir unas anotaciones que he encontrado en un viejo libro hechas por una persona muy especial que ya no está. Cada una tiene un significado independiente, pero uniendo cada una de ellas me ha hecho reflexionar. Ahora entiendo algunas cosas, salvo por qué ya no está.

Un abrazo.

.- Cuanto mas sabemos , somos mas conscientes de que no sabemos nada.

.- Por mi parte no conozco nada más bello que los milagros. El esplendor de una puesta de sol o estrellas tan calmas y brillantes. Caminar descalzo sobre la playa ahí donde se conjugan la arena y el agua. Todo esto son milagros para mí.

.- Ciertamente, la compresión de la naturaleza siempre cambiante de las cosas es la clave de la verdadera felicidad, pues dada una situación determinada, por negativa que ésta sea, se modificará. No hay desgracia permanente, ni ninguna dificultad insuperables.

.- Es indudable que mirando hacia el interior de nosotros, podemos descubrir también los orígenes de nuestros actos y la dirección hacia la cual nos llevan.

.- Todas las cosas deben ser contempladas desde distintos puntos de vista.

.- Nuestras esperanzas, deseos y ambiciones son fuerzas poderosas que existen en nosotros para la manipulación del futuro. Perder la esperanza o renunciar a las propias metas por las dificultades del momento es reducir el propio potencial de vida.

.- La poderosa fuerza vital inherente a nuestra vida nos proporciona el impulso de vivir, los deseos instintivos y la capacidad mental de llevar una existencia humana. Aprendemos a amar, tenemos sed de conocimientos, nos abruma la pasión. También podemos avanzar en dirección opuesta, hacia la agresividad, el gusto por la destrucción o la envidia. En cada uno de los casos, hay, dentro de nosotros una fuerza vital activa que teje la trama de nuestra vida.

.- Nuestra fuerza vital nunca desaparece completamente, por muy restringida que esté. Aun ante la muerte, los hombres tratarán desesperadamente de aferrarse a alguna luz de esperanza. Una persona que padece una enfermedad incurable mantendrá la esperanza de que se desarrolle un nuevo medicamento o tratamiento a tiempo que permita que se salve o que su médico haya cometido un error de interpretación o aun que la enfermedad experimente una curación natural.




.- No hay duda de que cuando estamos muy enojados o cuando nos mostramos arrogantes, nos convencemos de ser muy fuertes. Pero no es así.

.- El altruismo es el medio mas efectivo de autorrealización y perfeccionamiento. Hacer el bien.

.- El nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte ya no son sufrimientos sino parte de la alegría de vivir.

.- La vida humana se expresa tanto a través del cuerpo como de la mente. Cuando funcionan armónicamente y equilibradamente, nuestros elementos espirituales y físicos integran nuestro ser, al tiempo que actúan sobre el ambiente inmediato.



                                                                                      Tony, 30 de Septiembre de 1992