lunes, 6 de mayo de 2013

El dolor que causan las palabras. Por Gerard Foz




Quiero dejaros a continuación, un poema de una persona de la que soy seguidor hace tiempo, Gerard Foz. En este caso nos habla del daño en las discusiones, el daño que podemos hacer con nuestras palabras, nuestros gestos y nuestro comportamiento.
Si alguna vez os ha pasado, os sentiréis identificados con el. A mi me ha pasado. Somos dueños de nuestros actos y tenemos que ser conscientes de las consecuencias de los mismo. Es la actitud madura, equilibrada. Si no nos responsabilizamos de nuestros actos, nuestra conducta no será la correcta y año tras año seguiremos estancados en la minoría de edad emocional. Con visión clara examinemos nuestros actos y asumamos las consecuencias. Cuando sea necesario, rectificaremos; cuando sea oportuno, corregiremos.
Uno de los trucos de la mente para no rectificar es el falso arrepentimiento que lo utilizamos como pretexto y como base para poder salvar nuestra imagen, nuestro yo idealizado. Este tipo de falso arrepentimiento no nos modifica, todo lo contrario; seguimos actuando incorrectamente y seguimos recurriendo al paño caliente del arrepentimiento. Eso siempre es mas fácil e inmaduro que ser realmente conscientes de la acción incorrecta y rectificar. El verdadero arrepentimiento es aquel que consiste en tomar lúcida consciencia del acto incorrecto y, en cuanto haya ocasión, modificar el proceder, y no seguir alimentando la acción incorrecta. Existe el derecho a la equivocación, al error, pero para aprender y rectificar y no para labrar falsos pretextos.



No evadir la responsabilidad ni escapar de nuestros actos. Es una actitud infantil e inmadura. Repito, hay que ser consciente, intrépido y maduro. Los pretextos, lo único que hacen es detener nuestra evolución interior y que son el resultado del ego incontrolado.
Lo que tengamos que cambiar de uno mismo, cambiémoslo. No sigamos arrastrando ese lado oscuro de nosotros, alimentándolo con pretextos y justificaciones incluso inverosímiles.

Leerlo y refelexionar, aquí os dejo el link a su blog, merece la pena seguirle.

http://gerardfoz.blogspot.com.es

Un abrazo y gracias de nuevo Gerad.


Soy como tu....
tengo las mismas penas que tu tienes
y siento las mismas cosas que tu sientes

Siento el mismo dolor
que tu
ante las palabras duras
y me duelen.
pero soy tolerante
y me callo
y cuando me callo
explota ese dolor
inundando mi esencia
y quitándome fuerzas.
como si una fuerza exterior
absorbiera mi vitalidad
dejándome vació ...sin nada.

Me has hecho daño
sin quererlo
soy consciente
me consta

Cuando vuelvas a enfadarte
porque alguien se mostró
ante tus ojos impertinente
piensa por un momento
si su impertinencia
no era simplemente candidez
y no esa estupidez mal sana
que algunos tienen
para otras personas.

En mi no hay maldad
ni tan solo una poca
hay genio y pasión
y si me enfado
si me ofendes
entonces me pierdo
me pierdo para no encontrarme
porque mi bondad muere
y me vuelvo fiero
y no me gusta sentirme enojado
porque por mucha razón que tenga
por muy equivocado que el otro pueda estar
si pierdo las formas al hablar
yo pierdo la verdad
y me vuelvo un necio.