jueves, 27 de junio de 2013

Las cosas no ocurren porque sí



Hablando con un amiga, tocamos el tema de las casualidades y causalidades, y después de explicar lo que pienso e intercambiar opiniones, me dijo: " ¿Por qué no escribes sobre esto?"
Creo firmemente que las cosas no ocurren porque sí, que todo tiene una explicación. Por eso no quiero que las cosas estén simuladas. Creer en que todo es posible. Esta vida es una fuente inagotable de sorpresas, pero uno tiene que estar siempre dispuesto a aceptarlas, a saber que esto es así, que las reglas del juego no las inventamos nosotros, que en cualquier momento en el que menos lo pensemos, tenemos que detenernos y pensar: "¿Éste es el camino que yo quiero?" Cómo he comentado otras veces, se puede cambiar, a veces se consigue o a veces no, pero lo que está claro es que se debe intentar.
Estamos unidos por el pasadizo de las causalidades. Me gustaría verle la cara a mi destino y explicarle lo que realmente siento, reforzarlo para que ninguna corrosión altere el azar que alguna vez me ha dado lo mas hermoso que nunca podría haber llegado a imaginar.
Estoy pintando mi casa para recibirla y haciendo flexiones de brazos para abrazarla y no soltarla, también improvisé flores, he enseñado a hablar a mi perro para que pueda saludarla y conservé el amor impreso detrás de los cuadros. Ya hice 2000 flexiones de brazos para no soltarla. Me he dado cuenta que en el subconsciente se encuentra la causalidad en la que vive el hombre. Amaré mi causalidad si finalmente paso el resto de la vida contigo. El resto de la vida contigo. Una noche pude sentirlo.


Saludos