jueves, 27 de junio de 2013

¿Matar al amor?





Muchas persona dicen que el amor no muere.Pero hay ocasiones que si es verdad que desaparece o al menos no somos capaces de verlo. Si tu eres un afortunado de amar a alguien o eres también además alguien que eres amado, hay una historia que nos hará pensar y nos hará plantearnos que estamos viviendo como realmente queremos.
Hubo una vez en la historia del mundo, un día terrible en el que el odio convocó a una reunión urgente a todos los sentimientos, todos los sentimiento malos del mundo, los deseos mas perversos del corazón que llegaron a esa reunión con la curiosidad de saber por qué estaban allí, y cuando estuvieron todos presentes, habló el odio y les dijo: " Os he reunido aquí porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
No se extrañaron mucho, porque era el odio el que estaba hablando y siempre quería matar a alguien. Pero todos se preguntaban, quién sería tan difícil de matar para que los necesitara a todos." Quiero que maten al amor". Muchos sonrieron malévolamente porque mas de uno le tenía ganas. El primer voluntario fue el mal carácter, y dijo: " Yo iré, y os aseguro que en un año el amor habrá muerto, porque voy a provocar tal discordia y tal rabia que no lo va  a soportar".
Al cabo de un año se reunieron otra vez, pero el mal carácter les dijo: " Lo siento, lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia, el amor la superaba y salía adelante". Y cómo había fracasado el mal carácter se presentaron voluntarios los celos para acabar con el amor. Que inventaron toda clase de artimañas y situaciones para despistar al amor y hacerle daño con sospechas y dudas infundadas. Pero el amor, confundido eso sí, lloró y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció. Y año tras año el odio siguió su lucha enviando a la frialdad, al egoísmo, a la indiferencia, a la pobreza, a la enfermedad y a muchos otros. Todos fracasaron.Porque el amor desfacellía pero otra vez recuperaba sus fuerza y todo lo superaba. El odio al final se convenció de que el amor era invencible, y les dijo:" No hay nada que hacer, el amor ha soportado todo, llevamos años insistiendo y no lo hemos logrado."
Pero de pronto en un rincón, se levantó un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no le permitía ver su aspecto. Era fúnebre, como el de la muerte."Yo mataré al amor" dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era, y el odio le dijo: " Bien, si estas tan seguro de ello, vete y hazlo"
Había pasado un tiempo y el odio volvió a llamar a todos los sentimientos para comunicarles que finalmente después de mucho esperar, el amor había muerto.
Todos estaban felices pero sorprendidos y entonces el sentimiento del sombrero negro, les dijo: " Ahí  les entrego al amor totalmente muerto y destrozado". Y sin decir mas se marchó. "!!Espera!! en tan poco tiempo le has eliminado por completo, le has desesperado y no ha hecho el menor esfuerzo por sobrevivir, ¿Quién eres?" El sentimiento, levantó por primera vez su horrible rostro y contestó :" Soy la rutina".


El amor desaparece, depende de cada uno de nosotros hacer que se quede con nosotros, y si cometemos el error de abrirle la puerta a la rutina, el problema es que tiende a quedarse.Y tiende a quedarse en cualquier tipo de relación, por eso tenemos que tener detalles, tenemos que tener palabras de vez en cuando. Sobre todo cuando nos sintamos cansados de algo, cuando estemos sobre todo agotados, y cuando veamos que no hay salida, sí la hay. Porque dependemos de nosotros mismos de nuestra felicidad, esa felicidad que recibimos y al mismo tiempo podemos dar. Todos los días tenemos una nueva oportunidad de dar alegría, de quitar la ortiga, de estar cerca de quién queremos, de sentirnos queridos,de abrazar y ser abrazados, todos los días.
Y cuando uno se plantea las cosas así ¿verdad que vemos la vida de otra manera?

Saludos