jueves, 6 de junio de 2013

¿Por qué no alquilar tu cabeza para poner anuncios?


¿Recordáis cuando, en los 90, ibais por el centro comercial y veíais grupetes de chavales atontaos matando el rato delante del Foot Locker o donde sea, con jeans JNCO y unos pendientes ridículos, y a veces con el swoosh de Nike o el logo de Mercedes Benz afeitado en el cabello? Era el epítome de la lealtad a una marca; un grupo de marmolillos empleando sus propias cabezas para hacer publicidad gratis. No sabemos si Andrew Lardinois, de 33 años y residente en Portland, se inspiró en sus días de rata de centro comercial o se le ocurrió a él solito la idea de ganar dinero afeitándose en la cabeza los logos de negocios locales. Lo que sí sabemos es que hasta la fecha ha ejercido de anuncio ambulante de, entre otros, una licorería, una boutique y una cafetería.