lunes, 1 de julio de 2013

Mis aprendizajes. I El apego





Hay gente, sin ninguna duda que nos puede abandonar, cosas que se nos pueden ir. Hay situaciones que ya no vuelven y sobre todo hay momentos que jamás volverán a estar con nosotros. Pero si alguien nos quiere dejar,dejemoslo marchar, no nos pasemos la vida intentando convencer a los demás de quedarse con nosotros, que se queden amándonos, cuidándonos, acudiendo a visitarnos, no podemos decirles que permanezcan atados a nosotros. Es difícil en esta vida aprender a colgar el teléfono, pero amigos creedme, hay que saber hacerlo. Dejemos ir a esa gente que ya no quiere estar con nosotros, no tenemos por qué unir nuestro camino al suyo, no tiene por qué ser el mismo, y desde luego si se van es porque no tienen ninguna duda, porque de haberla tenido al menos estarían dándose y dándonos la oportunidad de continuar. Esa gente que nos deja, lo hace porque no están unidas a nosotros, dejemoslas ir. Pero eso no quiere decir que sean malas personas, significa simplemente que su parte de historia con nosotros se ha terminado. Y tenemos que darnos cuenta de cuando esa historia con esas personas terminan con nosotros, no deberíamos continuar intentando resucitar con una esperanza infundada. Tenemos que reconocer cuando las cosas se han terminado, es difícil el don del adiós, es mucho mas sencillo decir hola que decir adiós.
Por eso, si estamos aferrados a algo que no nos pertenece y que nunca fue para nosotros, necesitamos dejarlo ir. Si nos estamos aferrando a las heridas y a los dolores del pasado, dejemoslos ir. Si alguien no nos trata bien, no responde a nuestro amor y no nos aprecia dejemoslo ir. Si alguien o algo nos disgusta, dejemoslo ir, si de alguna manera estamos aferrándonos a pensamientos de venganza o de desprecio, dejemoslos ir.Si tenemos una mala actitud con alguien, dejemosla ir. Si seguimos juzgando a los demás para sentirnos mejor, dejemoslo ir.
Amigos, dejemos que el pasado sea pasado. Intentemos sobre todo que cuando nos sintamos mal, pero mal de verdad, pensemos: Esto no tiene por qué ser el presente, esto es el pasado y puesto que es el pasado, aquí y ahora, yo decido dejarlo ir.
Y dejar ir a las cosas y a las personas, es la mejor manera de volver a empezar otra vez, porque hay cosas que pasan en nuestra vida que nos resulta muy complicado el poder aceptar. Porque siempre vuelven nuestros recuerdos y nos van perturbando una y otra vez, y cuando algo sucede en nuestras vidas, que evidentemente sea difícil que aceptemos como algo bueno o como simplemente aceptarlo, pues tendremos que decidir si hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas, si lo hay, muy bien hagamos lo que podamos para que vuelva a estar todo bien, pero si ya hemos hecho todo lo posible y dentro de nuestro corazón sabemos que ya no hay nada mas que hacer, pues dejemos que se vaya eso que nos quita la tranquilidad, olvidemos de qué hubiera pasado si...por qué..., no nos preguntemos. Quizás hayamos tenido la oportunidad de aprender una lección bastante valiosa, y descubramos que si eso ha sido de verdad doloroso, hemos podido crecer, así que aprendamos a dejar ir las cosas, en vez de preocuparnos por todo lo que pudo haber sido, porque con el tiempo seguramente nos daremos cuenta de que lo mejor que podíamos haber hecho era dejarlo ir.


Hay que saber prescindir de todo aquello que nos duele y que no debería estar con nosotros. Por eso, si algo te hace volver al pasado, si algo te impide avanzar, lo mejor que se puede hacer, es dejarlo ir.
Hay algo que me pregunto muchas veces e imagino que también tú: " ¿Por qué nos cuesta tanto dejar las cosas que nos hacen daño?"
Hay una frase de Thomas Jefferson que dice: " Me gustan mas los sueños del futuro que las historias del pasado". Y justamente así es como tenemos que aceptar, que es bonito vivir con sueños e ilusiones, pero también con los pies puestos en la tierra.
El pasado está enterrado y no tiene vuelta para atrás, ya sabes que el futuro no existe y que lo estamos construyendo desde el presente, desde ahora. ¿Que ocurre si vivimos anclados en el pasado? Pues que el presente ciertamente es bastante accidentado y puede ser cualquier cosa menos presente, porque si tiene sentido el presente, es porque nos prepara el futuro. Y no es bueno tener siempre dando vueltas las mismas cosas, girando, como un circulo vicioso de quejas y de dolores, esos comentarios que oímos muchas veces:
Es que este es un irresponsable, es que me ha engañado, es que se han burlado de mi, o es que estoy muy enfermo, es que soy pobre, o soy bastante torpe, o no tengo suerte y posiblemente las hayamos dicho nosotros en alguna ocasión. Pero no son mas que excusas, nada mas que excusas.


Deja el tiempo pasado atrás, suéltalo, déjalo que se vaya. Atrévete a decirle adiós, porque no puedes pasarte la vida tratando de retener aquello que ciertamente no te va a ser en absoluto útil ¿Por qué nos empeñamos en mantener con nosotros aquello que nos impide crecer?
Porque uno puede pasarse años intentando recomponer una relación rota, que lo mas que nos va a hacer es simplemente conseguir que nos volvamos a quedar solos, que nos quedemos con un tiempo precioso perdido, que nos quedemos solos en nuestra habitación imaginaria arañando la pared, añorando el tiempo perdido y conjugando el verbo querer en pasado, quisiera, quisiera, quisiera, como me hubiera gustado...
Pero esto no ha sido así y punto. Tenemos que romper esas paredes que nos impiden avanzar, que nos impiden ir mas allá, pero tampoco podemos darnos ese lujo de forzar situaciones que sabes que a la larga van a ser tu propia trampa, va a ser tu infierno, son situaciones que intuyes, aunque no lo quieras creer, que van a ser negativas para ti, algo que te va a hacer encerrarte, sujetándote al ayer, y sobre todo algo tremendo, que te pone límites para alcanzar tu verdadera felicidad.
Nadie va a hacer por ti, lo que tú no hagas primero, que mas da que te juzguen o te condenen.
Suelta el pasado, sobre todo porque da mucha inseguridad, porque puedes pensar que eres una persona abandonada, burlada,humillada, pero sobre todo deja ir los sentimientos, o mejor dicho resentimientos del pasado, porque si te atrapan te hunden con ellos.
Si alguien te ha hecho daño, te ha abandonado, no te ha correspondido o no te ha valorado, marca tu linea en el suelo, libérate de ese montón de recuerdos que te atormentan, que atormentan a tu cabeza, pero también, y esto es lo mas tremendo, a tu corazón.
Que tú vales mucho mas, así que deja de rogarte a ti mismo, deja de buscar el pasado, porque el pasado no vuelve y si quieres que vuelva y te empeñas en ello, lo que vuelva, evidentemente no será el pasado.
Tienes que hacerte valer, tienes que hacerte oír y lo mas importante, para que te hagan respetar los demás, tú tienes que respetarte primero, eso es lo que los demás van a ver. Que nadie ha nacido para ser esclavo, ni para quedarse a la espera de lo que otras personas quieran hacer con uno. Que la vida está en constante movimiento y cada día hay mas ocasiones de hacer realmente cosas bonitas.
El pasado nos puede servir para aprender, pero no para volver a el.
Soltemos las costumbres, apegos, recuerdos que nos hacen esclavos y no de otras personas, sino de nuestros propios sentimientos.
¿Por qué ser fieles a un recuerdos del ayer que solamente nos ha producido daño y dolor? ¿Que sentido tiene que tratemos de seguir amando a alguien que ni siquiera a aprendido a amarse así mismo?
Y si una persona no ha aprendido a amarse a sí misma, es totalmente incapaz de amar a otra.
Dejemos de ser adictos a nuestros propios fracasos, y es verdad que no siempre vamos a conseguir lo que pedimos o lo que pretendemos.




La vida es bonita, pero desde luego sencilla no es, y muchas veces nos complicamos día adía sin darnos cuenta. Lo que todavía no hemos aprendido bien, es a cerrar capítulos.
Que importante es saber cerrar un capitulo cuando llega su momento. Que uno ya ha terminado su trabajo, o que uno ya ha terminado una relación, o que ya no vives mas en una casa. o se ha acabado una amistad. La verdad es que eres libre y puedes pasar el tiempo presente revolcándote en esos porqués y tratando de entender por qué ha sucedido, puedes dedicarle mucho tiempo o simplemente optar por ir cerrando esos capítulos en tu vida.
Si tratamos de buscar explicaciones, el desgaste va a ser muy grande, no podemos estar en el presente añorando el pasado, lo que ya ha sucedido, ya está, hay que desprenderse.
No podemos intentar mantener vínculos con personas que no quieren vincularse a nosotros, pasemos hoja.
No esperes que el pasado vuelva, no esperes que te reconozcan y sobre todo no esperes que alguien alguna vez se de cuenta realmente de quién eres, no lo esperes, suelta eso.
Suelta tus resentimientos, lo único que consigues es amargarte y envenenarte por dentro, recuerda que la vida va siempre hacia adelante y nunca hacia atrás, porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca vas a poder desprenderte ni vivir lo del hoy.
No se, yo pienso ahora por ejemplo en noviazgos o amistades que no se clausuran, dejar abiertas posibilidades de regresar, pero yo me pregunto :" ¿Regresar? ¿a que?, o cuando hace falta aclaraciones, cuando hay palabras que no se han dicho o silencios que no se han callado, si puedes enfrentarte a eso, hazlo ahora, cuanto antes y además de una manera convencida. Convéncete de que eso ya no vuelve, pero no lo hagamos por orgullo o por soberbia, sino simplemente porque tú ya no encajas ahí, ya no es tu sitio, no tienes sitio en ese corazón, en esa habitación,en esa casa, en ese oficio, porque ya no eres el mismo, tú mismo te has ido también, ya no eres tú, todo cambia, todo fluye, nada es igual.
No es difícil, como tú no eres el mismo, ni el entorno tampoco es el mismo, no tiene sentido volver atrás, porque en esta vida nada se queda quieto, nada es estático. Hazlo por ti mismo, por tu propia salud mental. Amate a ti mismo y desprendete de lo que ya no está en tu vida y recuerda que nada ni nadie nos resultan indispensables, ni siquiera una persona, mucho menos un hogar o un trabajo. Mira, cuando tú llegaste a este mundo, lo hiciste así, sin mas, sin ese adhesivo, sin esa persona o sin ese trabajo, así que la costumbre de vivir pegado a alguien o a algo es algo tremendo, porque luego hay que aprender a vivir sin eso.


Es un proceso aprender a desprenderse, pero se puede conseguir. Es un apego o simplemente una necesidad que nos hemos creado.
Demos ya al botón de cancelar. Cierra. limpia, tira todo aquello que te sobra, esto es una buena manera de volver a sentirte como al principio, es decir limpio, libre y con ganas de vivir.
Creo que a todos nos ha tocado alguna vez hacer limpieza en nuestra casa, tirar todo aquello que nos sobra, todo aquello que está ocupando un espacio que necesito tener libre para otras cosas. Hablamos de renovar vestuario, de renovar muebles, de notar que esta casa está viva y que además esta casa tiene mi sello, tiene mi presencia. Nosotros mismos somos nuestra propia casa y de vez en cuando tenemos que hacer limpieza. Por eso los cambios son tan importantes, porque cualquier mudanza nos ayuda a eliminar aquello que es innecesario y quedarnos con aquello que es necesario. Es un momento tremendo, ¿o no es verdad? Porque tenemos que decidir si nos quedamos o no con objetos del pasado. ¿Que hacemos con todos esos recuerdos que son nuestros y forman parte de nosotros? Es cuando tomamos la decisión de guardarlos o no guardarlos.
Dejemos espacio a que vengan cosas nuevas, mas útiles, mas satisfactorias o simplemente que se ajusten mas a lo que necesitamos en este mismo instante. Y este sentimiento liberador amigos, creedme, si ya lo habéis pasado, es gratificante.



¿Y cómo sabemos si tenemos que dejar ir las cosas o tenemos que seguir guardándolas dentro de nosotros?
Por ejemplo, pensando en los pensamientos negativos que podamos tener, que es una de las peores armas, porque un pensamiento negativo, nos lleva a otro, es como una bola de nieve, va creciendo y al final no se puede controlar. Muchísimo cuidado a lo que piensas cuando sientes tus emociones, quédate quieto en el aquí y en el ahora, con mucha mas frecuencia y date cuenta tanto de lo que sientes como de lo que estas pensando. No puedes elegir tus emociones, pero si puedes pensar, y esta es la clave que tienes para distinguir unas cosas de otras.
¿Necesitas que la gente te apruebe las cosas constantemente? Porque esta es una batalla que has perdido antes de empezar, te lo aseguro. Mira, no puedes complacer a todos. A si que ¿sabes por donde puedes empezar? Complaciéndote a ti mismo.
¿A que todos nos hemos sentido heridos alguna vez? Bien, es normal, es un sentimiento el de la herida, tremendo, pero no sirve de nada mantener el rencor, porque alargar la herida en el tiempo. Es como si uno se ha hecho una herida en un brazo y cuando está cicatrizando se la vuelve a abrir otra vez para recordarla ¿¿Por qué??, deja que cicatrice y la mejor forma es que ella misma siga su proceso natural. Los rencores no cambian el pasado, de verdad,pero desde luego pueden tener un gran impacto en el futuro.
Sobre todo jamás confundas, como tanta gente, ser negativo con ser realista. Puesto que ser realista, significa, ver en la misma proporción de oportunidades y obstáculos. Tenemos obstáculos pero no límites.                                          
Los cambios externos, pueden simbolizar procesos interiores de superación.

                                             Destruid recuerdos y regalar presentes

No se si conocéis la estrategia del delfín, la habilidad que tiene para reconocer el movimiento del océano y saber cuando terminar un ciclo para comenzar otro, cuando brinca por el aire para coger la siguiente ola y dejar la anterior, es que dejar lo anterior significa aceptar con decisión entrar en algo nuevo.
No podemos entrar en una ola, sin dejar por completo la anterior.
Hay que recordar el pasado, por supuesto que sí, sobre todo los momento agradables, siempre lo hago, pero eso es muy diferente a vivir atrapados en la nostalgia por ese pasado, o dicho de otra manera, hay que saber cuando hay que irse de una fiesta.
Hay quién vive con una mano agarrando el pasado y con la otra queriendo alcanzar el futuro, termina crucificado en el presente. Porque vivir con la mente fuera del presente, realmente amigos, no es vivir.
Eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, ¿quién lo ha dicho? Pero tampoco podemos renegar del pasado,y siempre con los ojos en un futuro que posiblemente no va a allegar, es algo iluso.
Aprendamos a cerrar capítulos y a saber cuando algo...simplemente se acabó.





Saludos.