martes, 10 de septiembre de 2013

Mis aprendizajes. VI Dominio del pensamiento.



Como aprender a manejarnos con esa cosa tan extraña que es el pensamiento. No se si alguna vez os habéis preguntado que es el pensamiento.
A veces tan copioso y a veces tan desordenado. La mente, el cerebro siempre está expulsando ideas.
Preguntaros a vosotros mismos ¿De estos pensamientos cuales realmente son los útiles? ¿Y de estos
pensamientos cuales verdaderamente son aquellos que yo voluntariamente he pensado?
¿Y de estos pensamientos cuales son los positivos y son los que me aportan dicha y favorecen realmente a los demás?
¿Cuales son los pensamientos claros, cabales, lúcidos y que me reportan equilibrio y sabiduría y me hacen moverme perfectamente en mi vida cotidiana?
Si nos hacemos todas estas preguntas, iremos descubriendo cosas muy importantes respecto al pensamiento. Descubriremos enseguida que la mayoría de las veces no pensamos, los pensamientos nos asaltan a nosotros. Ensombreciendo nuestros ánimos,nos confunden, nos perturban o cuando menos nos someten a una inútil presión debido a su trasiego incorregible.
Si seguimos indagando, también descubriremos que la mayoría de las veces estos pensamientos no están conectados, son inservibles, enturbian nuestra propia mente. Son un griterío muchas veces casi insoportable, que roban nuestra energía mental, que nos condicionan y que nos roban la libertad interna.
Nos daremos cuenta que estos pensamientos son absurdos, en el mejor de los casos, porque en el peor, son incluso siniestros, desagradables.
El 90% de ese fenómeno prodigioso que llamamos pensamiento,no lo controlamos, no lo dominamos, nos roba muchas veces la paz interior, nos perturba y además crea tal perturbación en la mente que nos impide estar en el aquí y ahora y ser mas receptivos, mas vitales,mas intensos y por supuesto mas felices.
El pensamiento es información, datos,modelos mentales, ideas que nos han inculcado desde niños. El pensamiento también es análisis, es reflexión, es cálculo.
El pensamiento en suma tiene dos lados, un lado totalmente inútil, innecesario, que bien podríamos liberarnos de ello  y otro lado mas funcional, necesario para el vivir cotidiano, para el trabajo, para comunicarnos, para escribir una carta. Por eso cuando haya que pensar piensa, pero cuando no haya que pensar estate atento, alerta, preceptivo y sereno. Y cuando haya que pensar, pensar de una manera mas controlada, mas consciente, mas lúcida y sobre todo mas provechosa.
Porque si en apariencia cuesta lo mismo pensar positiva y sanamente, ¿Por qué casi siempre estamos pensando de una manera malsana, enfermiza, con pensamientos que van poco a poco coloreando de dolor, de incertidumbre, de miedo, de ira y de odio, nuestra vida?
El pensamiento es un poder, es una fuerza, pero como toda fuerza, bien encauzada es provechosa, fértil, pero toda fuerza mal encauzada inunda y crea malestar y dolor.
El pensamiento si lo controlas, si lo haces mas lucido, si lo conviertes en una herramienta para tu vida cotidiana, indudablemente el pensamiento es un instrumento muy valioso, es lo que llamamos en este caso el pensamiento correcto.Pero si por el contrario el pensamiento está cargado de odio, de rabia y encima es un pensamiento obsesivo, automático y que no controlamos, ese pensamiento nos hará infinito daño a nosotros mismos y a los demás.
Hay que ir aprendiendo a controlarlo poco a poco mediante herramientas como la meditación o el yoga, para poder conocerlo, explorarlo, mirarlo, dentificar los pensamientos insanos, y que podamos manejarnos con los pensamientos neuróticos y que podamos vivir con ellos sin que nos afecten en demasía.
Se ha dicho : Pienso luego existo, pero no se ha dicho que cuando dejo de pensar todavía existo mas.
La vida no es solo concepto, no es solo poner etiquetas a los hechos, la vida es infinitamente mas rica que las ideas, las palabras, los conceptos, la racionalización. Mas allá del pensamiento está la atención consciente, la percepción clara que realmente es lo que nos ayuda a conectar, a tener la mente con frescura y a seguir aprendiendo convirtiendo así la vida en un verdadero aprendizaje.
El pensamiento nos traslada al futuro, nos mueve al pasado y no nos deja que nos abramos y conectemos con el momento presente.
El pensamiento no es necesario creerlo siempre, muchas veces esos pensamientos que se filtran en la mente, desagradables, oscuros ¿Por qué tenemos que creérnoslos? Podemos mirarlos,  vienen y parten como una ola, sin dejarnos involucrar y que nos afecten.
Todos podemos con esfuerzo, poder crear pensamientos positivos, luz, que irán poco a poco impidiendo la entrada o la permanencia de los oscuros y sombríos pensamientos negativos.
Indudablemente poner en marcha estas estrategias, comenzar a gobernar esta mente, cuesta trabajo y por eso el esfuerzo es necesario.
Un ser humano no tiene por qué ser una marioneta o un títere de sus pensamientos, un ser humano puede ir aprendiendo a corregir a rectificar sus pensamientos e ir desactivando poco a poco los negativos y logrando que esta misma mente que ata y que en principio es enemiga se convierta en la mejor amiga. Esta mente que en principio engendra miedo, desdicha, depresión, amargura, incertidumbre, vaya por el contrario generando dicha para poder beneficiarnos nosotros de ella y luego compartirla con los demás.
No desfallezcáis. No se trata de un control rígido o represivo de la mente, se trata solamente de estar mas vigilante y mas alerta, para conocer la mente y saber como dirigirla.
Convertid vuestra vida en una meditación, la vida es muy corta y no podemos seguir siempre con ese paquete molesto que es nuestra mente cuando no sabemos controlarla.


Disciplina interior, solamente.