sábado, 28 de septiembre de 2013

Plan B

Una mañana te levantas y te das contra el suelo, a pocos metros de ti descansa el día. Sobre la decisión de tomarle el pulso a la página en curso del calendario o echar el segundo pestillo a la puerta gana el subrayado amarillo de la agenda. Cualquier mañana frente a tu primera cara en el espejo te remite a escenas hábilmente fabricadas por otros.  Si la balanza acaba por arrastrarte al cemento fabricate un cuento a medida donde no falte una noche larga de conversación y fachadas históricas de piel perenne, justo donde oriente se apellida occidente. Un día, como la primera y última decisión, sobre la escenografía de una rutina que hoy pasa por ser inédita por culpa de cierta melodía inesperada en la radio , o un gesto a destiempo que te cautiva o la turbulencia de la simple inercia vital. Para cuando un día parezca menos que un día, me gustará construirte una salida de emergencia: el plan B.

Saludos.