lunes, 21 de octubre de 2013

Mis aprendizajes. VIII Dos.



Para lograr un relación sana debemos prometernos que: En el terreno intelectual vamos a dejarnos el uno al otro ser lo que somos. Me caso contigo prometiendo que de ninguna manera intentaré que me imites o que veas el mundo exactamente como yo lo veo. En el terreno emocional reconoceremos que no todos amamos de la misma manera, no nos someteremos a la tortura de querernos unir de un modo que no sea el nuestro. En el terreno sexual comprenderemos que el encuentro de nuestros cuerpos es un placer que debe ser explorado y desarrollado. La verdadera clave de una descendencia feliz es el goce con el que la engendramos. En el terreno material compartiremos un espacio, pero nos permitiremos también tener un territorio personal, con la promesa de no invadir nunca el de el otro,respetando nuestra necesidad de soledad, igualmente tendremos algún dinero en común, pero conversaremos celosamente acerca de como mantener una independencia económica. (Cabaret Místico).

Es una de esas pequeñas asignaturas que debemos aprobar en la vida. Cosa común en todas las parejas, pero curiosamente la ruptura de las expectativas es lo que termina ocasionando una desilusión, porque entramos en una relación en la que pensamos que vamos a encontrar ciertas cosas y justamente aquello que esperamos encontrar, es justamente lo que no solemos encontrar, eso es una lección que necesitamos aprender.
Pienso que las experiencias y aprendizajes anteriores te llevan mas cerca de ese amor que se puede buscar o no. ¿Es posible que haya que ir con expectativas cero a las relaciones? Yo diría algo mas, ir con expectativas pero sabiendo que se pueden romper y es el paso siguiente para aprender mas sobre ti.

Hay personas que viven en un constante despido interior en la pareja, se han despedido ya de la pareja, pero siguen allí físicamente. En lugar de retomarse de nuevo en el amor, se autodestruyen y se quedan como fachada.
A veces tratamos de encontrar en los demás lo que no nos hemos trabajado  en nosotros mismos. Nadie nos ha enseñado unas pautas básicas para las relaciones y existen, existen unos principios que rigen el comportamiento humano y no los aprendemos.
Lo que he observado es que cuando entramos en una relación de pareja, lo primero que solemos buscar es aquello que percibimos que no tenemos, o sea entramos a vivir desde una carencia y como tal eso se vuelve contra nosotros de alguna forma. Exigimos consciente o inconscientemente que nos lo den, y ahí comienzan las expectativas de las que antes hablaba.
Se suele buscar el apoyo incondicional, es decir hagas lo que hagas, haya un apoyo. Y realmente, tu pareja te va a apoyar, pero no solamente te va a apoyar, pero si lo propones como un reto tu pareja puede retirarte ese apoyo.
No siempre te van a escuchar, todos filtramos la escucha de acuerdo a nuestros valores y si hablas a tu pareja de cosas que no son importantes, llegará un momento que no te van a escuchar.
Aprender a hablarle a tu pareja, si no consideras que esa persona puede tener otra percepción sobre esa misma situación, la incomunicación es lo primero que se produce.