martes, 8 de julio de 2014

Temor



Hay dos filosofías muy antiguas que siempre me han llamado la atención: la de Heráclito, partidario de que "todo pasa"; y la de Parménides: "todo queda". Parece evidente que tenía mas razón Heráclito, pues en cada segundo que pasa, nuestro entorno y nosotros mismo estamos cambiando.
Pienso que a veces lo que nos da temor es el final de esos cambios. Pero si lo analizamos tranquilamente, ese temor es irracional que nos priva de algunas de nuestras facultades.
Aunque parezca extraño, ese temor es el que provoca las guerras, mueve los atentados terroristas y desata las grandes injusticias sociales. Detrás de todo esto, está el temor.
Observando la naturaleza podemos ver que nada se pierde y todo se transforma, el hombre tiene temores, porque no ha aprendido a aceptar el continuo cambio. No nos lo han enseñado, igualmente que no nos han enseñado a  morir ni nos han enseñado a vivir el momento, sin angustias por el pasado ni miedo al futuro, que es lo que en el fondo nos descoloca.
Nuestra limitación es aparente y el problema es el temor que genera un  ambiente de miedo a la crisis, al ambiente ecológico, al paro, a los inmigrantes, a la inseguridad ciudadana, a engordar, a no tener un duro...
Es como un circulo cerrado, pero soy de los que creo que el hombre tiene su seguridad en lo íntimo de sí mismo. Sea un sueño la vida o un juego en el que todos participamos, tenemos poderosos antídotos del temor, grandes dosis de amor y humor.

Saludos