martes, 30 de septiembre de 2014

Hormonas (Adrenalina)


" En realidad no me importas, solo me importa la sensación que me produce quererte" Esa podría ser la conclusión.
Los impactos envuelven nuestra vida. Si en una película no hay suficiente sangre o ritmos convulsivos, decimos que es una película plana o aburrida.
Si llegan las vacaciones y los planes no son fuera de casa, parece que no valen de nada.
¿Se han convertido los eventos de nuestras vidas en estupefacientes?
No queremos a las personas, los paisajes o la vida si no nos hacen descargar adrenalina, pero sí a las sensaciones que nos provocan. Esas sensaciones que nos hacen "sentir vivos" a base de esos chispazos externos: un divorcio, una aventurilla sexual, un deporte de riesgo, que sé yo.
Existe un desapego por lo estático, lo quieto y lo profundo. Pues la felicidad no está en el qué sino en el cómo, en el saborear ese infinito océano que llevamos dentro.