domingo, 12 de abril de 2015

ESTÁS IGUAL..."


Todo comenzó a partir de una llamada, varias cosas en la cabeza, pero el destino tenía otros planes.
La idea de volver a vernos.Un saludo cariñoso y muy afectuoso, tremendos abrazos a tantos amigos y ex compañeros del colegio con quienes he tenido el inmenso placer de compartir el re-encuentro.
Con algunos no volví a tener contacto hasta hace poco. De este encuentro he aprendido algunas cosas,primero lo que te perdiste de conocer a muchos que hoy en día al conocerlos desde otra perspectiva te das cuenta que valían un montón y no los aprovechaste. Y segundo, que hay otros que definitivamente no dejaron de ser los mismos de cuando estábamos en el colegio.
Con todos ha sido muy emocionante hablar y saber de sus actuales vidas.Me alegro mucho de haber podido ubicar a tanta gente de nuevo y espero que los que no han aparecido nos encuentren y los que han decidido alejarse cambien su sentir, para que no se pierdan muchas cosas tan especiales que podemos encontrar en nuestros compañeros del colegio.Encuentros que suelen iniciarse de manera virtual a través de las redes sociales y culminan con una reunión cara a cara.
Ya no es lo mismos de antes, pero la expectativa de revivir aquellas épocas ha podio mas que el miedo a sufrir un desengaño.
El abanico de sensaciones que suele deparar este tipo de eventos es bien amplio y, después de tantos años sin vernos está el desafío de aceptar al otro tal cual se presenta hoy. El amigo de la infancia pudo haberse convertido en un extraño, a veces sucede, pero es una excelente oportunidad para redescubrir al otro en su evolución, tanto física como intelectual. Suelen ser relaciones muy entrañables y es lógico que uno ponga mucha expectativa.
Estoy seguro que si hiciéramos una pequeña encuesta,la mayoría de los consultados coincidiría en que volverse a ver ha sido una experiencia gratificante.
Vencido el formalismo inicial, entramos en confianza como en los viejos tiempos.
ESTÁS IGUAL..."
Frases como ésta suelen soltarse para dar la bienvenida a un nuevo compañero. También está el: "¡Qué cambiado estás, casi no te reconozco!"
Para la próxima reunión, no os olvidéis de traer el pijama. Pero nada de desayunar ataviado con calzoncillos y una desgastada camiseta bajo un raído albornoz de toalla, que este look hace años tenía el encanto de la rebeldía, pero ahora me gustaría que emulaseis a Hugh Hefner (Propietario de Playboy) y vistieseis un pijama de fiesta.



Finalmente, me quedo con que encontré la misma esencia que había en cada uno de ellos.
De una manera u otra la vida nos ha premiado.

Un beso a tod@s