domingo, 8 de mayo de 2016

Look de presidio

La moda vuelve a triunfar, saca del contexto el chándal. El chándal es una expresión congénita de derrota. Nadie lo ha explicado mejor que el gigante Lagerferd: "Pierdes el control de tu vida, y te compras un chándal" ¿Qué mejor compañía existe para vestir el abandono y la dejadez, la agenda en blanco o los castillos en el aire?
Es el uniforme de los penales, la ropa preferida de los parados, las amas de casa o los taxistas. Pero lo lucen también, Zuckergerg, Cristiano, Kanye West, Rhianna, Fidel Castro, Belén Esteban, Victoria Beckam y la familia Kardashian.
El popular dos piezas ha experimentado un recorrido inaudito, como pocas prendas del armario: del ejercicio jadeante y la vida al aire libre pasó a apoltronarse en el sofá, tan holgado como la expresión "de andar por casa". Ahí está el simbólico chándal de la Pantoja bajo un abrigo de visón hasta los pies."Con mis tacones y mi chándal, arreglá pero informal"



Conseguir la condición de gentleman, ese carácter que nadie sabe como definir exactamente, sobre todo cuando se viste o te compras una corbata. Un gentleman es alguien que cuando ve que a una mujer se le ha caído el bolso no sólo lo recoge sino que se lo devuelve. Un gentleman es alguien que, invitado a un baile disfraces, no se equivoca de fecha, y de hacerlo, consigue con su aplomo que los demás crean que son ellos los confundidos.
Quien quiera ser un gentleman que anote todo esto y persista.

Saludos