viernes, 4 de noviembre de 2016

Me siento afortunado



Y por un momento, me quedo ausente y triste. Unas veces me entra rabia. Otras me enfado con el mundo.

Según el fundador de la psicología positiva, Martin Seligman, escribir una carta de agradecimiento a una persona ya sea a un familiar, o a un amigo o simplemente a una persona que de alguna manera ha ayudado a que tu vida sea más feliz, hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos al escribirla ya que estamos pensando y escribiendo palabras bonitas llenas de felicidad.

Te la pensaba escribir el día de tu cumpleaños pero…hoy también es un día especial.
Solo quería contarte un poco cómo me voy apañando aquí sin ti. Estate tranquila, la sonrisa no la he perdido, de hecho no me olvido de ponerla ningún día, me has dejado una buena herencia.Sigo aprendiendo a vivir con tu presencia espiritual, sigo aprendiendo a sentirte de manera diferente. Eso, tristemente, llevará su tiempo; ojalá ya hubiese encontrado el camino a sentirte más cerca. Hace poco oí a una periodista decir que las personas que han perdido algún ser querido aprenden a vivir sin él físicamente porque consiguen crear una conexión espiritual entre ambos, imposible de explicar e incrédula para muchos pero real como la vida misma. Yo también estoy de acuerdo.
Son las diez de la noche de un viernes gris , hoy me desvelé con la mente bastante inquieta lo que me trajo a sentarme a escribir mis pensamientos y las sensaciones que me invaden, probablemente sea complejo intentar explicar lo duro de describir pero creo que es importante hacerlo y poder plasmarlo.
Infinitas ideas, emociones, sentimientos, pasaron por mi cabeza.
Me siento afortunado por todos los años que estuve a tu lado. Sigo recordando momentos, contando anécdotas, historias y situaciones que pasamos juntos.
No tengo la certeza de donde estas, si estás en el cielo charlando de tus cosas , si pasaste a convertirte en un pájaro o simplemente reposando en una nube con felicidad plena. Pero la idea la tengo y la fe me sobra para tener claro que si has dejado este plano terrenal estarás feliz y en paz.
Ahora me cuidarás desde donde sea que te hayas querido ir. Pienso que llevamos tesoros invisibles con un gran poder. Uno de ellos es el amor.
Y es el amor el que me mantendrá conectado a ti, aunque yo no pueda verte ni abrazarte, aunque tus labios ya no sean capaces de conversar conmigo, y como una vez leí :" La vida es casi un suspiro y no quisiera que ese suspiro cause tristeza sino alegría"

Bueno te tengo que dejar.

Era una persona especial, distinta.
Su despedida fue como ella deseaba. Supo aceptar su enfermedad

Hoy Soy feliz.
Te echo de menos.