miércoles, 11 de enero de 2017

Idem 8. Lo dijo ella...




Ya lo dijo ella: "No lo dejes, forma parte de ti...y de mi"
Lo mejor para ella, lo mejor para su vida no admite medias tintas ni medias verdades. Lo mejor para ti es lo que sólo tú sabes. Puede que lo que hoy intuye tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza. Lo mejor para ella no admite permisos ni negociaciones. Lo mejor para ella es innegociable. Lo mejor para ti puede no ser lo mejor para otros.

Se despertó aun sin ser consciente de que ya tenía la decisión tomada. Salió de la cama dejando tras de sí, no solo el resto de la noche, sino también una vida. Entre las arrugas de las sábanas quedaron los restos de los sueños no vividos, por cobardía, vergüenza o dejadez.

¿Lo recuerdas? Ella empezó entregada, plena de energía y con ganas de darte el máximo y la acogiste. Hizo vuestro el proyecto y pusiste a su servicio todo el amor, la creatividad y el tiempo. No era una empresa perfecta, ninguna lo es, pero tu luna de miel con ella no había hecho mas que empezar.

Se despertó en mitad de la  noche y aun con los ojos cerrados, salió del sueño conservando la sensación de realidad en su piel. Otra vez había vuelto a soñar con el paraíso.
Era un sueño recurrente. Aunque los escenarios siempre eran diferentes, sabía sin lugar a dudas que todos ellos eran el paraíso, porque estaba él. Un sentimiento de absoluta serenidad y confianza eran su sello inconfundible.

Ella debería preguntarse que es lo que espera. Qué desea con anhelo, que considera imprescindible para ser feliz, que relación pretende empezar. Debe responderse con sinceridad. Sólo desde el amor propio y la autoestima distinguirá lo bueno de lo malo, lo necesario de lo inútil y lo contingente de lo indispensable. Saber esperar.

Otra vez había soñado con el paraíso, antes de conocerle ya soñaba con él. Entonces no sabía su nombre ni su significado. Pero las emociones que esos sueños evocaban en ella, era la huella por la que siempre le reconocía. Eso es sincronía.