miércoles, 11 de enero de 2017

Pequeñas dosis





Había sido un día como otros, si bien era cierto que llevaba unas semanas con más preocupaciones que las ya habituales, aunque nada con mayor envergadura que otras veces. Ya había lidiado en otros momentos de su vida con situaciones de estrés, sobrecarga y presión. Esta era solo una más,

Después de deshacerse de la ropa que no utilizaba desde hacia años y que conservaba en armarios y sin saber muchas veces de su existencia, comenzó a empaquetar objetos: libros que no volvería a leer, discos que hacía mucho tiempo que habían dejado de interesarle, regalos absurdos...

Decía cierta escritora que en la vida no se puede dar marcha atrás, que hay que seguir adelante. Que la vida es una calle de sentido único, que es como montar en bicicleta, hay que seguir pedaleando para mantener el equilibrio. En cada vida hay muchas vidas y se requiere vitalidad.

Quizás ahora más que nunca te sientas vulnerable, atisbando con miedo tu futuro y resignándote a que todo siga igual, ante el malestar general que adviertes en quienes te rodean, ante sus cambios de humor y sus emociones que vuelcan en ti.




Saludos