martes, 18 de julio de 2017

Escribir +



Quizás debería escribir un poco más.

Cada día me lo recuerdo: debería escribir más a menudo. No cada dieciocho años, como ahora. Y digo DEBERÍA porque tendría que tomármelo como una obligación. Básicamente por dos motivos:

1) Escribir cada poco tiempo me daría la disciplina que a veces necesito. Porque la pasión sí entiende de normas. Si progresivamente vamos dejando de hacer algo que nos apasiona, las ganas y la motivación se van perdiendo. Hacer algo que nos guste no es equivalente a querer hacerlo a todas horas, sino que precisa de un orden, de cierto rigor. Peco en ciertos aspectos, a veces necesito impulso y sacrificio incluso para mis pasiones. Así que, a partir de ahora, quisiera autoimponerme mis propias reglas, eso sí, para cumplirlas. Esto es, escribir más, aunque sea para decir dos tonterías.

2) Escribir, aunque sean esas dos tonterías, me ayudará a recordar. Y es que, de un tiempo a esta parte, tengo la sensación de que estoy perdiendo la memoria. No quiero tomármelo como algo serio, aspiro a pensar que tengo demasiada información en la cabeza, o que estoy disperso, o que tengo una memoria extraordinariamente selectiva... algo así. Jamás creeré que tengo lagunas mentales porque empiece a sufrir cierto deterioro cognitivo. Eso es impensable. Soy mucho de escribir en cualquier papel lo primero que se asoma por mi cabeza, pensamientos, emociones, sentimientos... El otro día leí miles de palabras que he escrito en muchos momentos de mi vida, de hace años y más actuales. Y se me encogía el corazón al leer cosas que no podía reproducir en mi mente, que no podía imaginarlas porque las había olvidado completamente. Es por ello por lo que querría escribir más a menudo, para dejar plasmadas las cosas que sueño y siento, para leerlas una y otra vez y poder combatir esos despistes de amnesia sin el riesgo de perder la memoria, y después la cabeza.


Saludos