martes, 4 de julio de 2017

Grandes!!


No salen en televisión, no hacen anuncios, no les piden autógrafos y no tienen miles de seguidores en las redes sociales, pero son grandes, muy grandes, os lo puedo asegurar.
Son capaces de conseguir grandes cosas a nivel colectivo e individual, estos chicos no tienen límites.
Han realizado una temporada espectacular, llena de grandes partidos, practicando un juego en ocasiones difícil de mejorar y viviendo con intensidad cada momento.

La derrota para un equipo modesto es el pan de cada día, el empate es el consuelo y la victoria un premio que rara vez toca. Eso sí, nadie disfruta una victoria como ellos, y da igual si es de rebote en el último minuto, mucho mejor que sea así.
Dicen que los equipos de fútbol de matados que formamos con nuestros amigos es lo único que nos mantiene centrados, quizás sea así.




Creo que nunca hemos podido juntar el equipo al completo. Solemos tener a mano el teléfono de uno de esos mercenarios dispuestos a jugar un partido de fútbol en cualquier situación, no importa ni donde ni cuándo. 
A un equipo de fútbol normalmente se le suele exigir cierta profesionalidad. Al nuestro le vale con la puntualidad.
Nuestros calentamientos a veces consisten en resguardarnos en la caseta y contarnos con cara de cansados lo que hemos hecho algunos de nosotros la noche anterior.
Tenemos un gran capitán que se encarga de la ingrata labor de organizar las convocatorias, las fichas, alineaciones y otros trámites burocráticos. Incluso hace de jugador. Creo que acabará internado y los médicos dirán que ya ha dejado de escribir con sangre en las paredes “BASCULAMOS”, “HAY QUE BAJAR” o “¿EL 8 DE QUIÉN ES?




Este año hemos vuelto a jugar con las mismas ganas e ilusiones. Este deporte nos hace bien, nos da energía y nos despeja de los problemas y la rutina. Somos un grupo de chicos de varios perfiles pero todos vamos por lo mismo: jugar y divertirnos. Creo que el sentido de pertenencia a este equipo, con los valores que ello implica (como el respeto, solidaridad …) es algo a veces difícil de explicar.
Sólo tengo palabras de agradecimiento hacia estos locos bajitos, para cada uno de ellos y los que no están , que con su forma de ser y por todo lo que dan, me considero afortunado. Gracias por ser los mejores, por tratarme como a uno más cada partido. El resultado final del cocktail de emociones, pensamientos y recuerdos, es un repleto y profundo sentimiento de gratitud.
Son guardianes y mientras dure el partido, estaremos a salvo. Porque cuidamos unos de otros.
Te parecerá una tontería. Sé que es una locura. Pero para eso sirve el fútbol.

Saludos